miércoles, 3 de marzo de 2010

post-terremoto.

  • aproveché la luz del día y las velas en la noche para leer cuento de cortázar (me gustó mucho "la autopista del sur" por la similitud que la situación narrada tenía con la nuestra).
  • me apesta que la gente ande sembrando el pánico generando histeria colectiva.
  • conocí a vecinos buena onda que ni siquiera ubicaba de cara y eso que vivimos aqui hace cuatro años.
  • caché que cada vez que tiramos la cadena gastamos como 10 litros de agua.
  • pienso que debí aprovechar el saqueo para sustraer una cámara reflex.
  • puesto que no hay panaderías he comido mucho pan amasado.
  • tengo el pelo exageradamente graso.
  • muero por fumarme un porrito.
  • en la fila de la bencina habian muchos niños lindos.
  • me gusta la vida en comunidad.
  • detesto no poder llevar a cabo mis planes, me angustia la ruptura de esquemas.
  • adónde mierda iremos a bailar ahora que se derrumbó el bar del frente.
  • en qué rifa se sacaron el título los arquitectos hijos de puta (con todo respeto a la profesión más antigua del mundo) que construyeron el edificio borde río.
  • un comunicado oficial en el diario el sur dice que los udec entramos a clases el 5 de abril.
  • apenas vuelva la normalidad iré al cine a ver alicia.
  • nunca había valorado tanto la nunca bien ponderada rutina.
  • ahora escucho más la biobio que la horizonte y la zero.
  • antes le tenía mucho miedo a los temblores, ahora creo que no le tengo miedo a nada.

jueves, 14 de enero de 2010

500 days of summer.

reconocer en una película, libro, obra o en cualquier otro discurso, pensamientos considerados como propios, produce al menos satisfacción. no sólo confirma nuestra convicción, sino que además da la sensación de no ser el único; las películas, las canciones y las tarjetas tienen la culpa de las fantasiosas expectativas, las ilusiones, la ingenuidad y todo ese sentimentalismo de mierda que te pone vulnerable y te rompe el corazón. la vida está constituida por ciclos, las estaciones del año y las relaciones amorosas son justamente eso, ciclos, vale decir, que comienzan, cambian, terminan y otro volverá a comenzar. sólo las bonitas pueden ser perras crueles, zorras impunes y seguir siendo irresistibles. nunca he sido ni seré ella, de ambos personajes, yo soy él.

lunes, 14 de diciembre de 2009

MEO PARA TODOS.

un aplauso a todos los jóvenes que tiran piedras, queman neumáticos, arrancan de los pacos, odian al capitalismo, están contra el "sistema", no ven las noticias i viven resentidos por un por un pasado que no vivieron. un aplauso para todos esos que quieren cambios, pero que se meten el deber cívico por el poto. esos que repudian la dictadura pero que tampoco les gusta la democracia. un aplauso a todos esos hueones que se llenan la boca hablando de los más pobres en la olla común del paro universitario i que se creen del pueblo porque cantan el coro de sambalando tomando vino barato. un aplauso porque gracias a ustedes podría ser presidente ese señor al que consideran sucesor del tirano. ahora todos tendrán que conformarse con repetirse del plato, con más vale diablo conocido que diablo por conocer. ahora la mejor opción presidencial es lo que se considera el mal menor. muchas gracias por su increible aporte.

jueves, 26 de noviembre de 2009

uno nace i muere solo.

el matrimonio es una institución a la cual se elige voluntariamente pertenecer i de la cual te puedes divorciar si no estás conforme. en cambio la familia es una institución sanguínea a la que uno pertenece por azar i para siempre. si amas a tus consaguíneos i ellos te aman a ti es una suerte. si ellos te hacen daño, debes soportar hasta lograr la anhelada indepencia que te permita arrancar para nunca volver. pero no olvides cruzar los dedos esperando que la futura familia formada por ti tenga la suerte que tanto esperas.

domingo, 1 de noviembre de 2009

señorita en la mesa puta en la cama.


irónica osada bizarra inteligente chistosa grotesca loca sexual ardiente extrema humana estética masoquista patológica. hace demasiado tiempo que una película no me sorprendía tanto. romántica o no, usted decide.

Maggie Gyllenhaal.
James Spader.
Dir: Steven Shainberg.

lunes, 3 de agosto de 2009

Eterno resplandor posmoderno.


Estética de la desaparición.

El concepto de desaparición está presente durante toda la película, no sólo en términos conceptuales o subjetivos, si no más bien en términos concretos en la medida en que la desaparición se materializa mediante un adelanto científico tecnológico. El punto de quiebre, y por ende lo que desencadena la historia, es la decisión de Clementine de borrar a Joel de su mente. Por ende sin desaparición no hay historia puesto que constituye el eje central de ésta.
En la película podemos distinguir dos tipos de desaparición aunque lógicamente hay una estrecha relación entre ambas.

I.- Desaparición material.
Es la desaparición que podríamos denominar tangible o de objetos reales, como también una desaparición material como representación del proceso de borrado mental.

El primer caso es muy fácil de identificar en la película y se constituye como la primera etapa del proceso de borrar los recuerdos. Cuando Joel decide borrar a Clementine de su mente, una vez que se entera que ella ha hecho lo mismo con él, acude al centro Lacuna a entrevistarse con el doctor responsable del proceso. La primera instrucción que recibe de éste es la de recopilar absolutamente todos los objetos presentes en su casa; fotos, discos, dibujos, ropa, escrituras, etc. que tengan relación con Clementine y por ende que le recuerden a ella, en el fondo son las huellas materiales de la relación.

Ésta acción de recopilación tiene como fin la creación de un “mapa mental de recuerdos” ya que la reacción emocional que provoca cada objeto permite identificar los recuerdos que deben ser borrados.
Por un lado está la valoración emocional que representa cada objeto material, es decir, estamos frente a una característica del arcaísmo en el sentido que los objetos producen nostalgia y vínculo con el pasado en un entorno en el que un adelanto científico y tecnológico (máquinas, computadoras) permiten algo inconcebible en nuestra realidad inmediata; borrar a alguien de nuestros recuerdos, lo que muy contrario a la amnesia permite una selección de lo que se quiere olvidar.
Otra importante razón de la recopilación de objetos es que éstos deben desaparecer de la vida de Joel, por ende deben ser eliminados junto con los recuerdos. La sola presencia de un objeto relacionado con Clementine produciría confusión puesto que Joel, una vez concluido el proceso de borrado, no recordaría el origen de éste, y peor aún, el objeto se constituye como una prueba del vínculo entre ambos que podría eventualmente volver a unirlos provocando el fracaso del proceso de borrado.

El segundo caso se inscribe dentro de la realidad de los recuerdos y ocurre durante el desarrollo del proceso de borrado (el caso anterior era previo a el). Gran parte de la película ocurre dentro de éste plano, específicamente, dentro de la mente y los recuerdos de Joel. La desaparición de los recuerdos se concretiza con la desaparición de objetos materiales que eran parte de éstos, y aunque la película está repleta de ejemplos de aquello, quizá la escena más emblemática ocurre al final cuando ambos (Clementine y Joel) se encuentran en una casa en la playa y ésta comienza a derrumbarse. Una vez que Joel sale de ella no puede volver porque el recuerdo ya fue borrado.
También está la escena del restaurante en que ambos están comiendo y de repente Joel se encuentra solo sentado en la silla. Ha desparecido Clementine, las mesas y las otras personas, u escenas en que algo que tenía en la mano de un momento a otro no está.
Las cosas del entorno comienzan literalmente a desaparecer poco a poco y cuando Joel se arrepiente del proceso intenta esconderse en recuerdos que están fuera del mapa de borrado, puesto que en ellos las cosas se mantienen intactas.
Sin embargo gracias a la desaparición provocada por el proceso de borrado es que la historia pasada de Clementine y Joel “vuelve a ocurrir”, pero ahora en el plano de los recuerdos, y nosotros como espectadores la conocemos (ya que la película comienza cuando ambos han terminado su relación). Es como si la desaparición permitiese una nueva existencia. “Las cosas existirán en la medida en que desparecen.”

II.- Desaparición emocional.

“Mente que no recuerda, corazón que no sufre.”

No se debe olvidar que el tema central de la película, y por ende también el motivo que mueve la historia, es la posibilidad que otorga un mecanismo científico tecnológico para borrar a una persona de la mente, mediante la selección de recuerdos de un pasado que en la actualidad ya no es motivo de felicidad, si no más bien de daño.

Aunque éste proceso es en nuestra realidad imposible, dentro del mundo “narrativo” y por ende ficcional de la película se encuentra lógicamente explicado lo que lo hace parecer posible (rasgo propio de los géneros de ciencia ficción donde los adelantos científico tecnológicos otorgan posibilidades y por ende realidades antes inexistentes).
En la obra cinematográfica se dan tres casos de proceso de borrado; Mary borra al doctor Howard, Clementine borra Joel, y Joel intenta borrar a Clementine (siendo éste último el principal y único proceso expuesto en detalle).
El factor común de estos procesos es la desilusión o fracaso amoroso, puesto que los personajes borran a ex parejas y además en la película se explicíta que la demanda de procesos para borrar recuerdos aumenta considerablemente en los días previos a la celebración de san Valentín (día de los enamorados).
Lo anterior implica que lo que se decide borrar está íntimamente ligado con un plano emocional, específicamente el plano amoroso afectivo, y la razón es que los recuerdos de la otra persona producen tristeza, por ende los personajes no pueden continuar libremente con su vida, ya que el sentimiento negativo de infelicidad los detiene.

El proceso de borrar los recuerdos de Joel comienza con momentos malos de su relación con Clementine; muchas discusiones, alusión a los defectos de cada uno, insultos y tedio por una relación consumida por la monotonía. Sin embargo, y como el proceso de borrado va desde lo más reciente o futuro (donde claramente están las razones que lo llevan a tomar la decisión de borrar los recuerdos) a el comienzo o pasado, llega el momento de borrar un recuerdo de plena felicidad, el cual produce un importante quiebre; Joel se arrepiente ya que quiere quedarse con ese recuerdo.
De ahí en adelante se resiste al proceso, literalmente arranca de los recuerdos incluidos en el mapa y lleva a Clementine con él a otros recuerdos escondidos como por ejemplo momentos de la infancia. Se resiste tanto que incluso logra abrir los ojos a pesar de los fármacos que lo mantenían dormido durante el proceso.
Nuevamente estamos frente a una característica propia del arcaísmo ya que Joel quiere mantener su pasado y manifiesta el rechazo a adelantos médicos y tecnológicos propios del proceso.
A pesar de la desaparición de los recuerdos, ellos logran mantener en el inconsciente la idea de volver a reunirse; Clementine le dice que intente recordarla cuando despierte y al final le susurra al oído “meet me in montauk”, algo así como “conóceme en mountauk”, el lugar en donde se habían conocido y en donde pasaron felices momentos.
Podemos decir que de cierta forma fracasa el proceso de la desaparición de los recuerdos pues vuelven a encontrarse siguiendo el instinto de ir a mountauk. Finalmente, y enterados por Mary de su relación pasada y el fracaso de ésta, deciden volver a estar juntos pues inevitablemente se quieren y prefieren asumir los malos momentos que vendrán puesto que eso significa también repetir los momentos felices. (Otro fracaso es que Mary a pesar de borrar Howard vuelve a enamorase de él).
En este caso la “recuperación” o toma de conciencia de los recuerdos perdidos, no sólo les impide seguir con una nueva etapa de sus vidas, si no que además vuelven a comenzar, de lo cual se desprende un proceso cíclico (eterno retorno, eterno resplandor) en donde el arcaísmo y la añoranza por el pasado logran superar a la desaparición.

Conclusiones

La película eterno resplandor de una mente sin recuerdos plantea un discurso repleto de rasgos posmodernos, es más, podemos decir que su argumento está basado en los conceptos de ésta nueva condición social posindustrial. Desde este punto de vista su complejo y profundo argumento puede, en primera instancia, parecer confuso sobre todo por la fragmentación espacio temporal; sin embargo, la mezcla entre realidad y ficción permiten al espectador asistir a una exitosa concreción de algo que todos han pensado y deseado alguna vez; borrar (olvidar) a alguien de la memoria.

Los personajes deciden borrar de su mente a personas que les causan daño, y una vez que olvidan, pasan a vivir una realidad sin el dolor del fracaso amoroso que representaban aquellas personas en su vida. Según lo anterior, la nueva vida sin el recuerdo se constituye como una hiperrealidad puesto que las personas están más felices pero gracias a un proceso externo que les otorga la posibilidad (ilusión) de no haber vivido algo y por ende de no recordarlo.

La película en general, y muy contrario a lo que parece, se constituye como una total muestra de resistencia y rechazo al olvido de una época pasada (arcaísmo). Los personajes a pesar del deseo de borrar a personas que amaron vuelven a recordarlas. Joel y Clementine vuelven a comenzar su relación.

miércoles, 17 de junio de 2009

LOS PECES ESTÁN BIEN.


"Cuidado en lo que pides, que te lo pueden dar."

Lucybell.



No recuerdo exáctamente cuanto tiempo llevo nadando en éste acuario. Mi nombre es Anilú, soy una pececita pequeña de color naranjo, al parecer muy común. Glup glup glup. Disculpen si repito algunas cosas, es que simplemente no recuerdo haberlas dicho. Me llamo Anilú y me gusta mi color anaranjado, porque es muy alegre y fuerte como yo. Creo ser la única que habita ésta pecera, supongo que la he recorrido completa y no he encontrado a otro ser. Mi nombre es Anilú, soy una pececita pequeña de color naranjo. En mis recorridos suelo jugar con las burbujas, es lejos lo que más disfruto, porque las plantas son muy duras y el hombre con traje de buzo jamás se ha dignado siquiera a saludarme. De ves en cuando se asoma el enorme rostro de una niña, ella suele observarme por largos períodos de tiempo, habla cosas que no entiendo y levanta el vidrio superior para darme comida, entonces nado hasta la superficie y me alimento. Glup glup. También la niña tiene un perro blanco que me mira con curiosidad, lo sé porque levanta sus orejas y aunque lo llamen, él no se mueve, a veces ladra y eso me asusta un poco. Sin embargo, nunca me aburro, es como si todo lo viviera por primera vez. Hola, me llamo Anilú, soy una pececita de color naranjo, vivo sola en ésta pecera y lo que más me gusta es jugar con las burbujas.


Un día, mientras miraba las conchitas que están sobre la arena, otro pez apareció en la superficie. Era de color blanco y en la parte superior tenía un manchón naranjo muy parecido al color de mi cuerpo. Después de tanto tiempo sin ver a otro ser vivo dentro de la pecera, su presencia llamó de inmediato mi atención, así que rápidamente, a todo lo que daban mis aletitas, nadé hasta la superficie.
Apenas estuve cerca lo salude. Me presenté y comencé a hacerle preguntas para satisfacer mi imperiosa, pero inofensiva curiosidad.
Su nombre era Bloom. Me dijo que lo habían sacado de una pecera repleta de peces como él y como yo, que lo habían puesto en una bolsa y que trás un largo viaje había llegado hasta aquí, su nuevo hogar, el cual compartiríamos desde ahora. La noticia me sorprendió y me agradó mucho a la vez, pensé en la fabulosa idea de tener un amigo con quien jugar, y aunque la vasta e interminable pecera dificultaría nuestros encuentros, éstos ocurrirían de todas formas.
Esa noche, con mis ojos abiertos como es costumbre (lo que no significa que esté mirando) y antes de dormir, me agobió extrañamente una duda; cómo había llegado yo a vivir a ésta pecera. No tengo la más mínima idea del origen que motivó este pensamiento, sin embargo, quería saberlo y me angustiaba ante la posibilidad de no recordar. De repente, como por acto de magia, olvidé lo que tanto me apenaba haber olvidado, volví a mi habitual estado de tranquilidad, y el anhelado deseo de conciliar el sueño llegó casi instantáneamente.

Un día, después de mucho tiempo creo, tanto que no recuerdo cuanto, me encontré con otro pez, Bloom, así se llamaba. Nadamos juntos y entre algunas cosas que hablamos me preguntó si es que yo era feliz en el acuario. Le conteste muy segura que sí, ¿acaso existía un motivo para no serlo?, luego me preguntó de dónde venía, y si tenía padres o hermanos. Iba a contestarle, pero no pude… NO PUDE, no fui capaz de responder algo tan simple porque no lo sabía. El mundo dejó de girar en ese instante. Fue entonces cuando me invadió un sentimiento que no conocía, por primera vez no me sentía conforme, un vacío lacerante se apoderó completamente de mí.
Esa noche, cuando la niña apagó la luz y todo quedó en completo silencio, salvo el inagotable sonido de las burbujas, pedí y le rogué a mi interior poder recordar, poder cambiar mi memoria de pez por la memoria de un elefante.
Al otro día cuando desperté, aún no sabía la dimensión de lo que había pedido, aún me quedaba una cuota de feliz y dulce ignorancia, pues no tenía idea del vuelco que tomaría mi vida ... no tenía idea de que nada volvería a ser como antes.
La pecera que yo creía tan enorme como el océano, era en comparación con él menos que un grano de arena en toda la playa, en sólo segundos pude conocerla completamente. Me encontraba a cada minuto con Bloom, comía dos veces por día, el hombre buzo y las plantas no eran más que figuras inertes y el sonido de las burbujas parecía interminable.
Conocí palabras como segundo, semana, día, noche, minuto, hora, semana, mes, año.
Dejé de jugar e incluso de comer, mi color naranja ya no era ni tan único ni tan alegre. Comencé a sentir el paso del tiempo por cada una de mis escamas. Vi alejarse lentamente la motivación, tan lentamente que parecía burlarse de mí. Fui perdiendo de a poquito la vida, pero había algo que jamás me dejaba; la certeza de la finitud traducida en la imagen de mi cuerpo flotante sobre la superficie del acuario, seguida del sonido que hace la descarga de agua en el inodoro.